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LECTIO ORIONITA

 

EL PEQUEÑO COTTOLENGO ARGENTINO

 

El contexto

El 1935 puede ser considerado el “año del Cottolengo”, ya que ese año, dicha obra fue promocionada y dio sus primeros pasos. El lunes 18 de febrero, en el Colegio “Stella Maris” de Mar del Plata, ante la alta sociedad porteña, Don Orione dio una conferencia sobre la obra del Cottolengo y anunciaba el proyecto. El 13 de abril, el diario católico El Pueblo publicaba, a modo de separata, una carta que se refería a esta nueva obra. El 25 de abril, habló sobre el Cottolengo en “Radio Callao”. El 28 de abril, bendijo la Piedra Fundamental del Cottolengo de Claypole (como anuncia en la carta). El 7 de junio, Don Orione entraba a una casa que le donaron en la ciudad de Buenos Aires, que se transformó en la “Casa Central del Cottolengo Argentino”. El 2 de julio, comenzaba a su actividad la primera “sucursal” del Pequeño Cottolengo Argentino en Avellaneda.

Con los años este escrito se transformó en la “Carta Magna” del Cottolengo.

 

La carta


EL PEQUEÑO COTTOLENGO ARGENTINO - ¿QUE ES? -

Buenos Aires, 13 de abril de 1935

Calle Victoria - 2084

 

¡DEO GRATIAS! - Confiada en la Divina Providencia y en el corazón magnánimo de los argentinos y de toda persona de buena voluntad, se comienza en Buenos Aires, en el Nombre de Dios y con la bendición de la Iglesia, una humildísima obra de fe y de caridad, que tiene por objeto dar asilo, pan y un poco de bienestar a los “desamparados” que no hayan podido encontrar ayuda en otras instituciones de beneficencia.

            Trae esta obra su vida y su espíritu de la caridad de Cristo, y su nombre de San José Benito Cottolengo, que fue Apóstol, y Padre de los pobres más infelices.

            La Puerta del Pequeño Cottolengo Argentino se preguntará a quien la cruce si tiene un nombre, sino solamente si tiene un dolor.

            "CHARITAS CHRISTI URGET NOS" (II Cor., IV)

            Cuántas bendiciones obtendrán de Dios y de nuestros queridos pobres aquellas almas generosas que concurran a remediar tanta miseria, a endulzar tanto dolor de los que son como “el desecho de la sociedad”.

 

DE COMO ES EL PEQUEÑO COTTOLENGO ARGENTINO

Él es, por ahora, como un pequeño grano de mostaza, al cual bastará la bendición del Señor para llegar a ser un día en un árbol corpulento, sobre cuyas ramas se posarán los pajarillos. (Math. cap. 13)

            Los pajarillos, en este caso, son los pobres más abandonados, nuestros hermanos y nuestros, amos.

 

EL OJO DE LA DIVINA PROVIDENCIA

El Señor ama a todas sus criaturas sin excepción; su Providencia, empero, no puede dejar de distinguir con amor de predilección por los miserables, los afligidos, los huérfanos, los enfermos, a los que sufren tribulación de alguna manera, después que Jesucristo se presentó como su modelo y Capitán, sometiéndose él también a la pobreza, al abandono, al dolor y hasta el martirio de la Cruz.

            Por lo cual el ojo de la Divina Providencia está, de modo especial, fijo en las criaturas más desventuradas y en aquellas que se hallan sumidad en mayor abandono.

 

A QUIEN SE RECIBE EN EL PEQUEÑO COTTOLENGO ARGENTINO

El Pequeño Cottolengo tendrá siempre abierta su puerta a clase de miseria moral y material. A los afligidos y desengañados proporcionará nuevos alientos y lumbres de fe.

            Separados luego en tantas otras familias, acogerá en su seno como a hermanos a los ciegos, a los sordomudos, a los retardados, a los incapaces: cojos, epilépticos, viejos inútiles para el trabajo, niños escrofulosos, enfermos crónicos, niños y niñas de cortos años en adelante; jovencitas en la edad de peligros morales; a todos aquellos, en una palabra, que por una u otra causa necesiten de asistencia, de auxilio, con el agregado de que no pueden ser recibidos en hospitales y asilos, y que verdaderamente sean abandonados: sean de cualquier nacionalidad, sean de cualquier religión, sean también sin religión alguna: ¡Dios es Padre de todos!

            Es claro que todo esto se llevará a cabo gradualmente, mientras se vaya edificando y se disponga del lugar conveniente, confiando en Dios y en el concurso de los corazones misericordiosos, desconfiando tan sólo de nosotros mismos

            En el Cottolengo no deberá quedar sitio vacío.

            Nuestra debilidad no nos asusta: la consideramos como el trofeo de la bondad y de la gloria de Jesucristo.

 

COMO SE RIGE Y GOBIERNA EL PEQUEÑO COTOLENGO ARGENTINO

Nada es más agradable al Señor que la confianza en Él.

            Y nosotros querríamos poseer una fe, un coraje, una confianza tan grande cuán grande es el Corazón de Jesús, el cual es su fundamento.

            El Pequeño Cottolengo Argentino se rige in Domino: sobre el fundamento de la fe; vive in Domino, de la Divina Providencia y de vuestra generosidad; se gobierna in Domino, esto es, con la caridad de Cristo: todo y sólo por amor, hasta el holocausto de nuestra vida, con el divino auxilio.

            ¡Y nada de empleados! Nada de fórmulas burocráticas, que a menudo angustian, si por ventura no vuelven humillante el bien: nada que se parezca a una administración; nada de eso.

            Todo depende de la Divina Providencia; quien todo lo hace es la Divina Providencia y la caridad de los corazones misericordiosos, movidos por el deseo de hacer el bien, tal como el Evangelio nos lo enseña, a aquellos que más lo necesitan.

 

TIENE REDITOS EL PEQUEÑO COTTOLENGO ARGENTINO

Vosotros quizás creeréis que poseemos con fondos y réditos.

No, amigos míos; de todo eso tenemos menos que nada.

            El Pequeño Cottolengo no tiene réditos, y no podrá jamás tener tales réditos; va adelante día a día: "panem nostrum quotidianum".

            Aquel Dios que es el gran Padre de todos, que piensa en el pajarillo del aire y viste a los lirios del campo, envía con mano benéfica el pan cotidiano, esto es, aquel que se necesita cada día.

            Nuestro banco es la Divina Providencia, y nuestra bolsa está en vuestro bolsillo y en vuestro buen corazón.

 

COMO SE VIVE EN EL COTTOLENGO ARGENTINO

El Cottolengo está construido sobre la fe, y vive de los frutos de una caridad inextinguible.

            En el Cottolengo se vive alegremente: se ora, se trabaja en la medida que las fuerzas de cada uno; se ama a Dios, se ama y se sirve a los pobres. En los desamparados se ve y se sirve al mismo Cristo, en santa y perfecta alegría. ¿Quién más feliz que nosotros?

            Y también nuestros queridos pobres viven contentos: ellos no son nuestros huéspedes, no son asilados, sino que son los patrones y nosotros sus sirvientes, ¡así se sirve al Señor!

            ¡Cuán hermosa es la vida en el Cottolengo! ¡Es una sinfonía de oraciones por los bienhechores, de trabajo, de alegría, de cantos y de caridad!

 

DE QUE MODO SE PUEDE AYUDAR AL PEQUEÑO COTTOLENGO ARGENTINO

De mil maneras: con la oración, con dinero y haciéndolo conocer de personas de corazón y benéficas, que puedan cooperar a tan gran bien.

            Por otra parte, todo aquello que tengáis y no podías utilizar más, enviadlo al Cottolengo. Por ejemplo: ¿tenéis un par de botines que no lleváis más? Y bien, enviadlos al Cottolengo. ¿Tenéis lienzos, ropa blanca vieja, frazadas y vestidos usados, sombreros deteriorados? Y bien, enviadlos al Cottolengo. O avisad por teléfono dónde y cuándo podríamos ir a tomar dichos objetos. Nuestros teléfonos son: U.T 61-2654 y también 7 San Fernando.

            Todo es grande cuando es grande el corazón que lo da. Como en el Cottolengo se reciben los a los llamados desechos de la sociedad, así también se reciben los desechos de vuestra casa: muebles fuera de uso o rotos, mesas, sillas, camas, libros, cuadros, retazos inservibles y artículos de ropavejero: pan, carne, fideos, harina, legumbres, medicinas, carbón, leña, etc, todo sirve a los pobres del Pequeño Cottolengo Argentino.

            En el Cottolengo somos todos más pobres que vosotros, comenzando por los Padres, los cuales recibirán y vestirán con sentimientos de mucha gratitud los trajes eclesiásticos desusados que el Reverendo Clero tuviese a bien ofrecérselos en caridad.

Al muy Rvdo. Clero Argentino el Pequeño Cottolengo manda su humilde saludo en el Señor, anticipándoles vivas manifestaciones de agradecimiento por la benévola acción que querrá desenvolver con el fin de que se conozca la nueva institución, que ha sido ampliamente bendecida por el Excelentísimo Señor Nuncio Apostólico y por los excelentísimos señores arzobispos de Buenos Aires y de La Plata.

            Si alguno deseare dedicar lechos, un aula, un dormitorio, a la memoria y al nombre de una persona querida, esto puede hacerse en el Cottolengo, y se transmutará en bendiciones el acto magnífico del insigne benefactor o benefactora y de su familia.

 

VISITAD AL COTTOLENGO

¡Oh, argentinos, que poseéis el corazón más noble que haya jamás encontrado, venid a visitar a los pobres del Cottolengo, donde hay laus perennis por la prosperidad de vuestras familias y de la República; donde todo es simplicidad de vida y buen sonreír, sereno y reconocido donde todos los sacrificios y todas las palabras se confunden y se mudan en una sola: ¡CARIDAD!

            ¡El Señor perdona tantas cosas, por una obra de misericordia!

 

A LAS BENEFACTORAS Y A LOS BENEFACTORES

Suscite Dios en Buenos Aires y en toda la República Argentina, muchos corazones generosos, abiertos al bien, que vengan a coadyuvar en esta Obra de cristiano amor hacia los hermanos más miserables.

            Quieran todos rogar por nosotros, y recordar con benevolencia a nuestros queridos pobres; ellos, nada olvidadizos, rogarán siempre por sus bienhechores, y sus bendiciones seguirán a estos y los confortarán en todos los días de su existencia.

            A todos cuantos presten su concurso al Pequeño Cottolengo Argentino conceda el Señor el ciento por uno en la presente vida, eterna recompensa en el Cielo!

            Custodia, Reina y Madre del Cottolengo Argentino, es María, Madre de Dios, la Santa Señora de la Divina Providencia.

            ¡Oh, mi Santa Señora, he aquí que os he consagrado por Patrona y Madre; ahora os toca a Vos!

 

Sacerdote LUIS ORIONE

de los Hijos de la Divina Providencia



PARA CONVERSARLO EN GRUPOS


¿QUÉ DICE? 👇

✅ Subrayar verbos o expresiones de Don Orione.


¿QUÉ NOS DICE? 👇

¿Qué pasaje de la carta nos llama mas la atención?


¿QUÉ LE DECIMOS? 👇

✅ ¿Qué le decimos, nosotros miembros del Co.Pa.Pa. de nuestras parroquias?

 ¿Qué aspectos deberíamos priorizar en nuestras comunidades a fin de crecer en la identidad orionita, con el estilo del Cottolengo?


📝 TRABAJAMOS CON EL DECÁLOGO.

✔️ Puntos:1-2-3⏱️10'       

✔️ Puntos:4-5-6⏱️10'         

✔️ Puntos:7-8-9⏱️10' 

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